Cruzar miradas como antaño, llenas de fuerza y sentimiento, la única forma de comunicación que reflejan la veguenza y el miedo a no ser correspondidas. Y es que a veces te miro y apartas la mirada, y es que a veces me miras y la quito yo, y es que a veces coinciden pero en una milésima de segundo, y casi sin darnos cuenta, ya están separadas de nuevo.. Porque cuando te miro lo hago como a ninguno, porque cuando me miras algo despierta en mi y me hace sonreir en silencio, porque cuando me hablas mis ojos se iluminan más que el propio sol y me lleno de una alegría tan especial que hace que me olvide de todo lo demás.
Supongo que debo darte las gracias porque con una cosa tan simple consigues lograr la felicidad más grande.

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