miércoles, 29 de diciembre de 2010

Te quiero, me dijistes, quiero estar contigo. Ahí empezó todo. Nos llevabamos mejor que bien, enredabamos, me hacias reir...pero la verguenza podía con nosotros, y ninguno de los dos se atrevió a dar el pequeño paso. Sin saber ni como ni porque algo pasó, algo que todavía se me escapa pero te alejastes de mi, de mi y de todos, se que ha sido algo personal y no quiero entrar en ello, pero como ya te dije una vez, estoy aquí para lo que necesites. Después de esto, has vuelto a ser el mismo con los demás pero no conmigo, estás distante, no me diriges palabra alguna, tan solo me lanzas miradas que ni tú ni yo somos capaces de sostener. Se que igual la culpa a sido mia, debería haberme callado, haber intentado comprenderte aún más de lo que lo he hecho, no lo se. Lo único que se ahora mismo es que nada es como antes, y eso me da miedo. Sí, miedo, miedo a no estar como antes, a no volver a hablar, a que no me vuelvas a sonreir, a que yo no sea la misma. Tú sabes perfectamente a lo que me estoy refieriendo con todo esto,  lo único que quiero decirte,  por si lo habías olvidado, es que yo si quiero que todo vuelva a la normalidad, simplemente estar contigo como estabamos antes, sentir cada día ese flechazo al verte. Lo siento si te pido mucho, pero es lo único que te pido.

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